Voy a llegar y estará en la entrada de la casa sonriendo, me mirara como siempre, entraremos a la cocina y tomaremos una taza de té a las cuatro de la tarde, después caminaremos por el patio, hasta el campo, llegaremos donde está el árbol de membrillos, seguiremos caminando, cruzamos el canal por el puente de madera, no paramos de caminar, nos quedamos mirando paisaje a un costado del ciruelo, se hace tarde así que me mira y comenzamos a regresar, llegamos al porche de la casa y te miro, me abrazas y me haces sentir pequeña otra vez con esos grandes brazos suyos, me haces sentir segura, ¿alguna vez se lo dije?, volvemos a caminar, usted se queda en la entrada de la casa diciéndome adiós, ahora camino sola hacia el bus, miro hacia atrás para verlo por última vez, y me sonríe como siempre.

Despierto en mi cama, algo confundida pero a los segundos se que lo deje en la casa otra vez, ¿Podría esperarme de nuevo en la entrada? quiero volver a tomar té y caminar por el campo.

¿Sabe cuánto entraño sentirme pequeña en sus abrazos? ¿Abuelo cree qué la abuela nos pueda acompañar la próxima vez?